viernes, 20 de enero de 2012

El vuelo sin escalas más largo del mundo

Son las dos de la madrugada a bordo del vuelo 7 de Qantas Airways de Sidney a Dallas. Está saliendo el sol. Ahora un estiramiento rápido y unos episodios de 30 Rock. ¿Cuánto falta para aterrizar?

Aún quedan cinco horas de un total de 15 en el vuelo más largo en el mundo con clase económica. Se trata de una eternidad cuando uno va encajado en un asiento con apenas 40 centímetros de ancho.

Sin embargo, los vuelos de largas distancias sin escalas como este son cada vez más populares entre los viajeros de negocios y turistas dispuestos a pagar 20% más para evitar conexiones.

El año pasado, Qantas lanzó su vuelo directo Sidney-Dallas con una frecuencia de cuatro veces a la semana, la cual ampliará a diaria a mitad de año. Por su parte, Delta Air Lines ofrece vuelos directos de Atlanta a Johannesburgo, una alternativa a las escalas en Europa. Emirates está ampliando su red, volando desde Dubai hasta Los Ángeles sin escala, por ejemplo, y a Dallas el mes que viene. De momento, no parece que haya ofertas de esta clase de vuelos desde América Latina debido a su ubicación geográfica: Europa no está lo suficientemente lejos como para calificar y las distancias hasta Asia son demasiado largas. Además, se necesita mucho tráfico para que estos servicios directos sean rentables.

"Hay cierto tipo de clientes en los mercados de largas distancias que están dispuestos a pagar más para llegar rápidamente a su destino, incluso si tienen que pasar mucho tiempo (en el avión)", dice Bob Cortelyou, vicepresidente de planificación de redes de Delta.

Los vuelos sin escalas son posibles gracias a que más aerolíneas comerciales incorporan a sus flotas aeronaves que pueden cubrir distancias ultralargas. Los últimos modelos de Boeing y Airbus pueden volar casi 15.000 kilómetros antes de parar por combustible. Las naves más viejas han ampliado su alcance con fuselajes reforzados y mayores sistemas de aterrizaje y ruedas para soportar el peso y el combustible extra. Qantas compró un par de 747-400 de Boeing Co. adaptados especialmente para albergar tanques adicionales de combustible, lo que alarga su alcance en unos 800 kilómetros, haciendo posible un vuelo directo de Sidney a Dallas.


su vez, los pasajeros se están preparando para los viajes largos. "Uno tiene que saber cómo marcar su propio ritmo", recomienda la arquitecta y decoradora de interiores Beatrice Girelli. Para ella, los vuelos directos de 18 horas desde Los Ángeles hasta Singapur que toma unas seis veces al año con Singapore Airlines son como un "día de spa". Girelli dice que después de sus apretadas jornadas de trabajo, el tiempo que pasa a 10.000 metros de altura se convierte en su vía de escape: duerme, se relaja, evita el trabajo y disfruta de tres comidas al día y unas cuantas películas.

"La gente escucha 18 horas y se espanta. Una vez a bordo, uno entiende", dice Gerald Giannini, un ejecutivo inmobiliario y otro viajero frecuente de Singapore Airlines.

La compañía aérea dice que cobra en promedio 20% adicional por los vuelos sin escala. El ahorro suele ser de cuatro horas frente a los vuelos que paran en Tokio o Fráncfort. Por ejemplo, la tarifa en clase ejecutiva para un vuelo a fines de este mes de Newark a Singapur sin escala costaba US$8.446 ida y vuelta, mientras que un vuelo en la misma clase desde el aeropuerto JFK de Nueva York con escala en Fráncfort para las mismas fechas rondaba los US$7.446.

Las ventajas de los vuelos sin escalas han hecho que muchos viajeros superen sus temores a los vuelos largos. A algunos les preocupaba la seguridad de volar 15 horas o más, como la deshidratación y el riesgo a sufrir coágulos de sangre. "Hace 10 años, la gente era reacia. Ahora se apunta cada vez más a las largas distancias. Estamos viendo una mayor aceptación", dijo el vicepresidente de Singapore Airlines, Mohamed Rafi Mar.

Qantas tiene seis aviones 747 con un alcance ampliado de unos 14.160 kilómetros y los utiliza para volar a Buenos Aires y Dallas. Los aviones despegan a velocidades de cinco nudos más rápidas que los 747-400 regulares porque las alas tienen que ganar mayor impulso para levantar el avión más pesado. Los vuelos de Sidney a Londres todavía tienen que hacer una parada ya que aún no hay ninguna aeronave comercial que pueda cubrir el trayecto sin escalas.

Fuente: The Wall Street Journal Americas
Autor: Scott McCartney

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